No importa lo duro que sea el asfalto, las promesas de Dios siguen firmes bajo tus pies
Tenía dos años sin pasar por esta banqueta... la vida nos lleva por distintas calles, a veces difíciles, a veces de descanso. Pero hoy Dios me trajo de vuelta aquí, porque sé que muchos de los que se quedaran en esta comunidad necesitan una palabra de aliento hoy.
¿Desde qué ciudad o país sigues aquí con nosotros?
Déjame un saludo para saber que no estoy hablando
solo.
En paz me acostaré y asimismo dormiré, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado». — Salmo 4:8
Buenos días, hoy quiero platicar con uds, de la nueva oportunidad que nos da cada amanecer, el abrir los ojos, es un regalo que debemos de aprovechar, es un nuevo comienzo y una nueva batalla!!!
Bendiciones a todos.


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