El poder de la oración en familia: Cuando dos o más se unen en Su nombre

 


En el ajetreo de la vida diaria, entre el trabajo, las responsabilidades y las largas jornadas en la calle, es muy fácil olvidar el rincón más sagrado que Dios nos ha regalado: nuestro hogar.

A veces pensamos que para orar necesitamos grandes templos o palabras perfectas. Sin embargo, el Señor nos mira con inmenso amor cuando nos tomamos un momento para sentarnos en la intimidad de nuestra casa, mirar a quienes más amamos y tomarnos de las manos para hablar con Él.

1. Enseñar con el ejemplo
Enseñar a tu familia a orar no se trata de obligarlos a repetir frases de memoria. Se trata de mostrarles el poder del mensaje que llega al Señor cuando se abre el corazón con sinceridad.
Cuando tus hijos, tu pareja o tus padres te ven cerrar los ojos en los momentos difíciles para buscar la guía de Dios, les estás entregando la mejor herencia posible: una fe inquebrantable que los sostendrá el resto de sus vidas.
"Donde hay una familia que ora unida, no hay tormenta económica ni problema en el camino que logre derribar los cimientos de ese hogar."

2. Una promesa que no falla
La Biblia nos recuerda una hermosa promesa en Mateo 18:20: “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.
No importa si hoy la mesa está llena o si es un día de preocupaciones. Si logran unirse en una sola voz para agradecer y pedir con fe, la paz de Dios va a saturar tu casa de inmediato. Entrega tus cargas familiares en Sus manos esta noche.

Oremos juntos en la banqueta virtual 👇
Familia de Los Reflexionistas de Banqueta, quiero pedirles un favor muy especial para la oración de hoy.
.Esta noche nos uniremos todos en una gran cadena de oración por la protección, el empleo y la salud de cada uno de nuestros hogares.

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